No digo diferente, digo raro.
Que lo que sientes en un momento cabia en un rato.
Si no es por los errores nunca aprendo. ¿Pero a qué precio?
Me niego a pagar el precio del aprecio, ni olvidar ni que me olviden. Ni herir ni llorar. Porque yo (no sé tú) he nacido para hacer algo en esta vida: vivirla, pero vivirla bien.
No sé si el mundo está al revés o si soy yo el que está cabeza abajo.
domingo, 11 de septiembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
When I was young
Cuando era joven me creía más mayor de lo que soy hoy. Todo podía estar al alcance de mi mano y la corriente corría a mi favor. Llevar tacones aunque me duelan las ampollas, seducir con la mirada y regalar sonrisas sin importar a quién, revelarse era el día a día y vivir la fiesta desenfrenada, algo vital.
Pero se interpone una pared con la que chocas. Y ves que aún te quedan millones de cosas por aprender, que sólo quieres el beso de aquel al que quieres y que los padres también lloran. Que sigues necesitando ayuda y un abrazo de vez en cuando.
Al fin y al cabo aún soy joven, y no tengo prisa por crecer.
(Pese a las estupideces y errores que eso conlleva. Quiero cometerlos)
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